Habitantes de Tlaminca denuncian afectación por lodo del NAICM

Hace dos meses, la carretera principal de San Nicolás Tlaminca, Texcoco, amaneció con una capa de lodo de 10 centímetros de grosor y fuerte olor a salitre.

Se trata de lodo extraído de la nivelación del antiguo Lago de Texcoco, donde se construyen dos pistas de 5 kilómetros de longitud del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).




Por las noches, el desecho es llevado por al menos 100 camiones de volteo a un socavón de la antigua mina ejidal.

Al darse cuenta del traslado, pobladores de la zona se organizaron contra la empresa Urbanums S.A. de C.V. y la representación ejidal que ha permitido la descarga de un millón de metros cúbicos de ese lodo.

Tras un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Chapingo (UAch), el comité elegido por la asamblea de la comunidad acusó que el lodo está contaminado por cloro, boro y sosa cáustica.

“Están sacando el lodo a un ladito de donde estaba la empresa Sosa Texcoco”, explicó el doctor en Ciencias Agrícolas e investigador de la UAch, José Espino.




Afirmó que, hasta la semana pasada, el Municipio de Texcoco rechazó haber autorizado el relleno.

“No autorizan, pero tampoco hacen nada por clausurarlo”, criticó.

Los pobladores argumentaron que las normas ambientales exigen que el material debe ser tratado.

El tiradero de lodo se encuentra al pie del cerro Tezcotizongo, declarado Zona Arqueológica por el INAH, pues ahí se ubicó el jardín botánico hoy conocido como Los baños del Rey Nezahualcóyotl. Del otro lado se encuentra la reserva ecológica del Parque Nacional Molino de Flores.

“Se les ha pedido el estudio de impacto ambiental y los permisos, pero dicen que no tienen que mostrárselo a la comunidad”, refirió Víctor Teodoro, vecino del lugar.

El viernes, el diputado Rafael Hernández Soriano, presidente de la comisión de vigilancia de las obras del NAICM, hizo un recorrido por la zona junto con pobladores.




Ahí se pudo ver a dos camiones cargados, sin cubierta, tirando el material hacia el socavón, donde se ha formado una gigantesca plasta, como lava, que seca la vegetación. Al notar al grupo, trabajadores salieron a amenazarlos.

Cuando el legislador y los pobladores regresaban sobre la carretera hacia Texcoco, los alcanzó en su camioneta el representante de Urbanums, David Baltazar, quien aseguró que en la zona existen al menos cuatro tiraderos oficiales para los más de 4 millones de metros cúbicos de lodo del Nuevo Aeropuerto.

“Aquí, la capacidad es para un millón de metros”, explicó.

El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), que construye la nueva terminal de más de 189 mil millones de pesos, ha informado que para la compactación del terreno de las pistas requiere excavar hasta seis metros de profundidad y sustituir el fango por 63 millones de metros cúbicos de tezontle y basalto.

Camino al tiradero de lodo que opera Urbanums, se pudieron ver otros tres más. Baltazar acusó que esos sí eran ilegales.

“Las autoridades en la materia no dicen que el lodo no viene contaminado, por eso nosotros aceptamos el material”, argumentó.

Sin embargo, reconoció que hace 15 días detuvieron los trabajos debido a las protestas de la población.

El presidente del comité ejidal, Jerónimo López Escárcega, calificó como “gente de fuera” a quienes se oponen al relleno.

Se cobran 8 pesos por cada metro cúbico de lodo depositado (aunque los pobladores dijeron que el metro llega a ser pagado hasta en 40 pesos) y las ganancias se dividen en partes iguales entre el contratista y unos 60 ejidatarios, aseveró.

Aunque aceptó la posibilidad de que se filtre agua contaminada, López justificó que sus pozos están a 170 metros de profundidad. Y concluyó: “Que nos disculpen, pero el ejido es independiente del pueblo”.

Información: Reforma

Un pensamiento en “Habitantes de Tlaminca denuncian afectación por lodo del NAICM”

  1. LA construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM) esta dejando un rosario de ecocidios. Esta es una muestra. Es importante hacer el recuento porque los daños en Texcoco por pérdida de bosques para sacar el tezontle y ahora este tiradero de lodos, mas la perdida de la zona de regulación hidrica, son costos ambientales que los constructores del NAICM no estan pagando pues se los están cargando al pueblo. Lo peor de todo es que el aeropuerto no va a funcionar como tal si no es a un costo de mantenimiento muy alto. Ya lo estamos viendo.

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